Bajo la retórica del “orden”, el Estado profundiza la criminalización y consolida un modelo autoritario. El Protocolo Antipiquetes y la represión como política de Estado.
El juez Martín Cormick declaró nulo el protocolo antipiquetes haciendo lugar a amparos presentados por el CELS, Amnistía Internacional, Partido Obrero y ciudadanos afectados, no obstante continuará vigente luego de que la Justicia aceptara la apelación del Gobierno nacional.
A dos años de la entrada en vigencia se evidenció un grave deterioro de las libertades de expresión y reunión en la Argentina, con UN SALDO DE MÁS DE 2.500 PERSONAS HERIDAS y un aumento sostenido de la represión a la protesta social. El protocolo habilita desalojos y detenciones sin orden judicial y criminaliza manifestaciones que afecten la circulación, en contradicción con la Constitución Nacional y los estándares internacionales.
Entre 2024 y 2025 hubo UN INCREMENTO DEL 77% EN LAS DETENCIONES, LA MAYORÍA ARBITRARIAS. Se documentaron casos de extrema gravedad, cuatro personas impactadas por balas de goma en los ojos, que derivaron en pérdidas oculares permanentes. Asimismo ataques sistemáticos contra trabajadoras y trabajadores de prensa, con al menos 184 periodistas lesionados/as. El caso más grave es el del fotógrafo Pablo Grillo, herido de gravedad durante una manifestación de jubiladas y jubilados.
Amnistía Internacional, cuestiona la casi inexistencia de sanciones internas a las fuerzas de seguridad. Organismos internacionales como la ONU –Organización de las Naciones Unidas -, la CIDH – Comisión Interamericana de Derechos Humanos – y el CAT -Comité contra la Tortura de la ONU- advirtieron reiteradamente sobre el impacto del protocolo y exigieron al Estado argentino investigar los abusos y adecuar su normativa a los estándares de derechos humanos.
Loa datos son categóricos y sus efectos también. Este accionar opera como un dispositivo de intimidación y disciplinamiento destinado a desalentar y silenciar la participación social.
La violencia estatal no solo aumentó: hoy es naturalizada. Estamos en un punto de inflexión.
El gobierno tiene el poder, nosotres las convicciones.
El gobierno camina rápido, sabe para dónde va y cómo hacerlo.
El gobierno recarga las armas, nosotres el pensamiento colectivo, la organización y la unidad.
Le torceremos el rumbo.
Fuentes
https://amnistia.org.ar/noticias/dos-anos-del-protocolo-antipiquetes-mas-de-2-500-personas-heridas-y-una-escalada-de-represion-a-la-protesta
https://chequeado.com/el-explicador/la-justicia-declaro-nulo-el-protocolo-antipiquetes-pero-seguira-vigente-tras-la-apelacion-del-gobierno/








Muy buena síntesis con carácter de nota. Simple, entendible y a la vez profunda..
Gracias por abordar estos temas qué la intención es normalizar los. De ninguna manera, escondido y agazapado hay un gobierno qué necesita imponerse por la fuerza. Con la lógica queda totalmente desmantelado. .
Gracias Ana, gracias Palabras Activa por dar luy a la oscuridad qué nos quieren imponer!!
Les dejo mi nombre y dirección sobre el comentario qué sal3 cómo anónimo
Creo que la neutra » mayoria silenciosa» se va a plegar a las demandas genuinas cuando sus bolsillos sean los afectados.
Los grandes centros de poder han logrado que las mayorias tengan un horizonte muy cerno y la profundidad conceptual de una palangana.
Gracias por leer Palabra y fundamentalmente por el valioso aporte, admirable por su síntesis.