Por Juan Carlos Lopaczuk*
Los ataques contra la ex presidenta por ser mujer.
Cristina Fernández de Kirchner fue dos veces presidenta electa, vicepresidenta, senadora nacional y diputada nacional. Con una carrera política extraordinaria que la convirtió en la política de mayor relevancia de la actualidad. Sufre y sufrió desde siempre los ataques despiadados por su condición de mujer dentro de un mundo machista como es la política argentina.
En sus tiempos de diputada nacional, se la agredió manifestando que era esposa del gobernador. En referencia a su matrimonio con Néstor Kirchner por entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz. Quitándole los méritos propios de su inteligencia.
Posteriormente, se la descalificó vinculándola con diferentes colegas, y cuando fue presidenta se lanzaron supuestos rumores sobre su relación sentimental con algunos de sus ministros. Concepto resumido en las marchas violentas contra su persona que llevaban la frase: «Yegua, puta y montonera´´ (Sic). Era y es difícil de soportar para el poder real que una mujer inteligente les ponga condiciones.
Víctima también de una campaña en su contra que tuvo tapas de diarios, carteles callejeros y hasta muñecos con su figura en donde era agredida simbólicamente. Cuyo episodio violento más alto, fue cuando en septiembre del 2022, un grupo de lúmpenes con oscuras relaciones, intentó asesinarla en la puerta de su casa en la Ciudad de Buenos Aires.
En la actualidad, Cristina se encuentra detenida por una causa judicial donde las irregularidades abundan y el debido proceso se encuentra ausente. Causa Judicial que tiene como objetivo principal proscribirla de la escena política y donde sufrió varios tipos de violencias: Patrimonial, con su quita de pensión presidencial y el congelamiento de sus cuentas bancarias e Institucional, allanamiento de tres días en su domicilio de El Calafate que destrozó su vivienda.
Sin embargo, Cristina sigue resistiendo a pesar de los difíciles costos que ha sufrido. Mantiene la esperanza por una argentina prometedora y se para frente a estos ataques con una gran integridad.
Con la presentación judicial ante la Naciones Unidas, el futuro cercano puede comenzar a darle la razón.
*Profesor de historia y periodista
Director del Proyecto de Comunicación Popular
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