Por Cristian Tauil
Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron dos jóvenes, hijos de trabajadores, de un pueblo con una larga tradición de lucha revolucionaria. Como diría San Martín, no somos empanadas que se comen solo abriendo la boca. A mí me consta que Darío era un profundo pensador y que admiraba a Mario Roberto Santucho. La muerte los sorprendió de pronto, como a tantos otros que decidieron vivir por su pueblo; el destino les deparó morir antes de los 30.
Las balas asesinas de Fanchiotti y su patota terminaron con sus vidas el 26 de junio de 2002 en el hall de la estación de Avellaneda. Hoy, gracias a la lucha de la Coordinadora Aníbal Verón y del conjunto del pueblo, sus nombres perduran.
La muerte de Darío y Maxi no pretendió ser el comienzo de nada, pero sí fue la culminación de un proceso, la profundización de un primer neoliberalismo que había comenzado con el Rodrigazo y se había consolidado con las desapariciones forzadas, los secuestros y los asesinatos de la última dictadura militar (1976–1983). Ese neoliberalismo continuó después de la dictadura en los gobiernos que lo sucedieron: Alfonsín con su fallido plan Austral y el Pacto de Olivos; el menemismo con su “revolución productiva” que nunca vimos; el gobierno de la Alianza; una sucesión de decepciones frente a las expectativas populares.
Darío y Maxi fueron exponentes de los piquetes, una tradición de lucha en nuestro país, desde los obreros rurales de la Patagonia rebelde en la década del 30, las ollas populares y las tomas de fábricas durante los 18 años de proscripción del peronismo, hasta los cortes de ruta y asambleas de las décadas siguientes. Los métodos piqueteros buscaban interrumpir el tráfico del capitalismo y provocar un desplazamiento en la superestructura política que diera respuestas a un conflicto social intrínsecamente irresoluble dentro de la institucionalidad liberal, con programas económicos impuestos por el imperialismo y el FMI.
Darío y Maxi no esperaban nada de la política profesional, eso no es lo mismo que ser antipolítica, argumento que a veces usan algunos compañeros para descalificar los métodos empleados en esa época. Resulta cómodo vivir alejado de los barrios populares y de las necesidades extremas, pero ellos sabían de qué se trataba cuando abrazaban la fragilidad de las niñeces desnutridas por el hambre. La indignación fue su combustible para intentar darle vuelta al país como quien da vuelta una media, una alianza sólida entre quienes tienen todo por ganar y nada que perder.
Militaban en la Coordinadora Aníbal Verón, en memoria de un chofer despedido y asesinado por la represión policial en un corte de ruta en Tartagal, provincia de Salta (10–11–2000).
También es tradición de nuestro pueblo reivindicar a sus mártires. En aquellos días los nombres de los caídos ocupaban el centro de la memoria de sus compañeros:
Víctor César Choque — 12/04/1995, Ushuaia (Tierra del Fuego). Obrero asesinado por un disparo policial durante una protesta/ocupación vinculada a quiebras y despidos.
Teresa Rodríguez — abril de 1997, Cutral-Có (Neuquén). Asesinada durante la represión a movilizaciones vinculadas a despidos y reclamos docentes.
Claudio “Pocho” Lepratti — 19/12/2001, Rosario (Santa Fe). Militante barrial y delegado; murió de un disparo mientras defendía a niños durante la represión del estallido de diciembre.
Eloísa Paniagua — 20/12/2001, Paraná (Entre Ríos). Niña de 13 años, víctima de un disparo durante saqueos y represión.
Romina Iturain — 20/12/2001, Paraná (Entre Ríos). Adolescente de 16 años asesinada por un disparo en los hechos de diciembre de 2001.
Juan Delgado — 19/12/2001, Rosario. Albañil de 24 años, asesinado durante la represión en la ciudad.
Walter Campos — 21/12/2001, Rosario. Joven (17) herido mortalmente por un disparo en Empalme Graneros.
Rubén Pereyra — 19/12/2001, Rosario. Joven (20) baleado en el contexto de saqueos y represión.
Yanina García — 19/12/2001, Rosario. Joven (18) asesinada mientras buscaba proteger a su beba durante los desbordes y la represión.
Marcelito Pacini (Miguel Pacini) — 19/12/2001, Santa Fe. Adolescente (15) muerto por disparo durante saqueos y represión.
“Los 38” y otros nombres de diciembre de 2001 — entre el 19 y el 21/12/2001 hubo decenas de muertos en distintas provincias (Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, etc.), muchos por disparos policiales o por violencia en saqueos; varios casos fueron investigados y otros muchos permanecen en la impunidad.
Quiero concluir este alegato diciendo que recordarlos es volver a sentir aquel impulso colectivo que los empujó a luchar. Darío y Maxi se fueron demasiado pronto, pero su recuerdo ilumina las calles vacías y las asambleas que los esperaban. Que la memoria nos sostenga cuando la tristeza asoma. Sus vidas cortas pero intensas nos desafían a seguir construyendo un futuro distinto.
Que la memoria de Darío y Maxi nos impulse a transformar la indignación en acción y la tristeza en lucha organizada, hasta que la justicia y la igualdad dejen de ser una promesa.
Imagen principal: Sergio Kowalewski «el ruso», fotógrafo independiente de Beriso.
Imagen en el cuerpo del texto: Enrique Shore, fotógrafo de La Nación.






Acuerdo con los aportes y miradas pero realmente no sé lo que hay que hacer para terminar con este «péndulo». T agradezco Cristian este resumen necesario para la memoria y como vos decís: «Que la memoria nos sostenga cuando la tristeza asoma».
Gracias Ana vos sos una parte imprescindible de este ejercicio que hacemos cuando escribimos cuando narramos una historia, la memoria es algo que construimos colectivamente llevamos ya un tiempo tratando de romper ese moviento péndular y estoy seguro que mas temprano que tarde lo vamos a lograr .
Muy buena, logra integrar tu experiencia, y pensamiento con la memoria de las luchas populares. Una mirada necesaria para guiarnos, y seguir construyendo. Para difundir y debatir
Gracias Andrea por apoyarme tu aporte.siempre presente mas que imprescindible
Hacía demasiado tiempo que no leía algo tan claro tan política y moralmente correcto y con mención a Mario Roberto Santucho. Quizás el mejor político, después del Che que dio este suelo.
Porque de patria ya no se puede hablar.
.
Gracias Roberto por comentar , si en esos días la influencia del Guevarismo en los jovenes que militaban los movimientos piqueteros estaba muy presenté el Che y Santucho
Muy buena nota! Nunca perdieron su identidad de clase! De ser trabajadores desocupados! Jamás las clases dominantes podrán borrar la historia de lucha de nuestro pueblo!
Gracias Diego por comentar, un elemento determinante , fue el odio de clases que determino el lugar en la historia , el lugar que cada uno ocupaba
Gracias Diego por comentar, un elemento determinante , fue el odio de clases que determino el lugar en la historia , el lugar que cada uno ocupaba
Nota muy concreta, sobre la política, además de profunda y combativa.
En epocas de politiqueria barata estos debates y reinvindicaciones se vuelven extremadamente necesarios . Gracias Raul
Excelente nota Cristian! Como piquetera de alma rural/urbana, me remueve el corazón recordar ese dia. Quienes juzgan desde sus privilegios, opinan solo por la tapa de un libro sin leer su contenido. No se comprometen y asi van elucubrando inconsistentes inconsciencias.
Si bien hoy las orgas piqueteras están muy «quietas», siempre marcaran caminos de luchas, los primeros en denuciar injusticias y reclamar derechos de Justicia Social. Gracias por nombrar a nuestros caídos!
Los métodos piqueteros son los mejores, unidos cuantas cosas logramos, cuantas…!
Piqueterxs, la manifestación fidedigna de las Resistencias Populares!
Gracias,
Si esas consignas también reflejadas en letra de cancion «los mejores, los únicos, los métodos piqueteros» , marcaron una mística un camino posible , el de la insurrección popular para poner fin al modelo de injusticia
En tiempos de tanta discusión, reuniones,des reuniones, encuentros, desencuentro, roscas, des roscas y lugares comunes, me parece que el camino de Dario y Maxi nos interpela
Hay demasiada institucionalidad auto construida. Durante la década ganada dicha institucionalidad fue instituyente, valga la redundancia. Hoy, teniendo en cuenta que la estan utilizando en contra del pueblo trabajador, no se si tiene sentido.
Gracias Agustín por comentar , en este contexto neoliberal el conflicto social difícilmente se resuelva por adentro, cada vez que transitamos un gobierno de derecha después volvemos, pero fracasamos y cuando ellos vuelven a gobernar nada nos hacen más daño. La alianza que hay que construir seguramente no es con la superestructura